La Zona Arqueológica de Chichen Itzá tenía dueño


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La Zona Arqueológica de Chichen Itzá tenía dueño

El millonario cineasta suizo Bernard Weber, iniciador de la campaña Nuevas Siete Maravillas del Mundo en el año 2002, recibió un correo electrónico del hijo del dueño del hotel Mayaland, que se encuentra en la zona arqueológica de Chichén Itzá. El mensaje decía “me encanta su proyecto y quiero ponerme a sus ordenes en lo sea posible para promover la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, propiedad de mi familia… ¿Propiedad de su familia? pensó, pero, en efecto, los terrenos donde se encuentran las ruinas mayas más importantes de la zona arqueológica de Chichén Itzá tenían dueño.

En 1895, el bisabuelo del autor del mensaje, el arqueólogo estadunidense Edward H. Thompson (1856-1935) compró las tierras de una hacienda, incluyendo la pirámide principal de la Zona Arqueológica de Chichen Itzá llamada “El Castillo” cuando nadie estaba interesado en ese montón de rocas apiladas, por 75 dólares. Reconstruyó la hacienda que había sido destruida durante la guerra de castas y ya instalado ahí se puso a explorar la región.

Thompson fue el primero en investigar el Cenote Sagrado de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, en el cual se encontraron cientos de piezas de oro y jade además de osamentas humanas, las cuales sacó del país y ahora se encuentran en el museo Peabody de la Universidad de Harvard en exhibición.

En 1926, el gobierno mexicano le expropió las tierras y lo demandó, acusándolo de haberse apropiado de manera ilegal ese importante patrimonio, pero la Suprema Corte de Justicia falló a favor del estadunidense en 1945 aunque el arqueólogo ya había fallecido en 1935, por lo que la propiedad fue devuelta a sus herederos.

En los años 30, Fernando Barbachano Peón adquirió las propiedades de los herederos de Thompson y se puso a construir hoteles, entre ellos el Hacienda Chichén Resort y el Mayaland, siendo este último, el primer hotel en el mundo construido dentro de un sitio arqueológico. Desde sus jardines, se puede acceder a la zona arqueológica de Chichen Itzá.

El terreno de la zona arqueológica de Chichén Itzá, que además fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO perteneció por 500 años a la familia Barbachano quien finalmente los vendió al gobierno de Yucatan el día 29 de marzo del 2010, finalizando así con una década de controversia entre los propietarios de la propiedad y el gobierno estatal y federal, así como varios grupos interesados en el control de las zona arqueológica de Chichen Itzá, que recibe a miles de turistas todos los años.